Una de las grandes ambiciones de la humanidad es responder una única pregunta: ¿estamos solos en el universo? Nuestra especie está intentando descubrir y contactar con extraterrestres desde hace mucho tiempo, pero la realidad es que, si depende de nosotros, estamos muy lejos de lograrlo.

Una mapa de la Vía Láctea creado por Adam Grossman, parte de The Dark Sky Company, nos muestra en perspectiva el alcance que han tenido nuestras señales de radio y transmisiones en la galaxia. Tomando en cuenta que apenas han pasado unos 200 años desde que experimentaron con radiación electromagnética por primera vez en la historia, eso quiere decir que nuestras primeras señales disparadas al espacio no han viajado más de 200 años luz.

 Si comparamos esa distancia con la Vía Láctea, el resultado es este minúsculo punto azul, el cual nos recuerda a la mítica frase de Carl Saganen la que se refiere a la tierra como “un punto azul pálido” al verla en una foto tomada por la sonda espacial Voyager 1.

La Vía Láctea tiene un tamaño de entre 100.000 y 180.000 años luz, lo que quiere decir que una señal enviada por la Tierra le tomaría más de 100.000 años luz alcanzar el otro extremo de la galaxia. Si estamos esperando que los seres de otros planetas sean los que nos escuchen, parece imposible que los encontremos pronto, a menos que se encuentren realmente cerca de nuestra galaxia.