Los quipus o khipus (literalmente nudos en quechua) son uno de los mayores misterios de la civilización inca. Los arqueólogos saben que estos complejos conjuntos de cuerdas de colores anudadas eran algún tipo de sistema de contabilidad. Un estudiante acaba de descubrir que son mucho más que eso.

Cuando comenzó a estudiar los quipus, Manny Medrano solo tenía 21 años y ni siquiera estudiaba arqueología. Este joven alumno de economía en Harvard simplemente tiene un gusto natural por los misterios de la antigüedad. La suerte hizo que en la universidad coincidiera con el profesor Gary Urton, un experto en estudios precolombinos que lleva años desarrollando una completa base de datos con los diferentes quipus que aún se conservan de la época de los incas y que hoy están repartidos por cientos de museos y colecciones particulares por todo el mundo. La base de datos se llama Khipu Database Project.

Urton mencionó durante una clase que los antiguos incas usaban los quipus para llevar la cuenta de cuestiones administrativas como el censo o las cosechas, y que algunas de las cifras que parecen contener coinciden con las cifras que los españoles dejaron en sus crónicas. Medrano, de origen mexicano, se ofreció a trabajar en esas crónicas y los quipus durante las vacaciones.

El estudiante comenzó con seis quipus del siglo XVII hallados al noroeste de Perú, y los comparó con una serie de documentos del censo escritos por los conquistadores españoles. Se da la circunstancia de que los Incas no dejaron ningún tipo de crónica escrita de su civilización. Todo lo que sabemos de su imperio nos ha llegado gracias a los documentos de los españoles.

El trabajo de Medrano corrobora precisamente que quizá estábamos equivocados sobre la falta de un legado cultural escrito en la civilización inca. Comparando los datos, Medrano y Urton han descubierto que los quipus son mucho más que una colección de números. La manera en la que se anudan las diferentes cuerdas del quipu, por ejemplo, alude al estatus social de las personas que cuenta. Eso no es todo, el color de las cuerdas parece estar relacionado con los nombres o sus iniciales.

 Aún queda mucho trabajo por hacer para descifrar los quipus y averiguar si, como parece, forman parte de un extraño sistema de escritura. Por fortuna, cada vez más de estos nudos incas se incorporan a la base de datos creada por Urton. Solo hay que seguir trabajando en ellos.