Primero fue Harvey y luego ha llegado Irma. Además, quedan casi 12 semanas para que termine la temporada de huracanes en el Atlántico. ¿De dónde vienen todas estas tormentas devastadoras? Curiosamente, el 85% de los fenómenos que golpean a Estados Unidos y Canadá, se inician en el mismo lugar.

Según afirman en el estudio publicado en Geophysical Research Letters, la mayoría de las tormentas que golpean con virulencia las costas de ambos países se inician con un patrón climático distinto sobre África occidental, específicamente en un punto de la costa de las islas africanas de Cabo Verde.

 Los investigadores observaron de cerca estas perturbaciones tropicales frente a la costa de África y luego se dieron cuenta que podían predecir con gran eficacia cuáles de estos fenómenos se convertirían en huracanes a tomar en cuenta unas semanas más tarde. Según explica Colin Price, de la Universidad de Tel Aviv:

El 85% de los huracanes más intensos que afectan a Estados Unidos y Canadá comienzan como alteraciones en la atmósfera sobre África occidental. Encontramos que cuanto mayor es el área cubierta por estos cambios, mayor es la probabilidad de que se desarrollen en huracanes sólo una o dos semanas más tarde.

Ironías de la vida, estos huracanes están vinculados directamente a uno de los lugares más secos de la Tierra: el desierto del Sahara. La interacción entre el aire seco y caliente del Sáhara, y el aire más frío y húmedo del Golfo de Guinea hacia el sur, forma lo que se conoce como el chorro africano oriental que sopla de este a oeste a través de África.

Formación de una onda tropical. Wikipedia Commons

Es ahí donde pueden formarse alteraciones atmosféricas o bandas de actividad de tormentas conocidas como ondas tropicales. A medida que estas explotan sobre la costa occidental de África, la cantidad de nubes en ese momento puede predecir si estas ondas tropicales se convertirán en huracanes una o dos semanas más tarde.

Eso proporciona dos de los tres ingredientes necesarios para que las tormentas tropicales se conviertan en huracanes a gran escala como Irma: aire húmedo, rotación de la Tierra y temperaturas cálidas del océano. Cuando los vientos comienzan a girar a velocidades de 119 km/h, el fenómeno ya ha comenzado, la tormenta pasa a clasificarse como un huracán de Categoría 1.

De hecho, Irma fue descubierta por primera vez como una de esas alteraciones tropicales frente a las islas de Cabo Verde a finales de agosto, antes de convertirse en un huracán sobre el Atlántico mientras se dirigía hacia el Caribe y Estados Unidos. Como explica Price:

Pensemos que sólo el 10% de las 60 alteraciones que se originan en África cada año se convierten en huracanes, pero si tienen la oportunidad de recolectar la energía suficiente al cruzar el Atlántico, los hace tan poderosos que son más propensos a golpear Estados Unidos e incluso Canadá.

Por tanto, no todos los huracanes que se forman en el Atlántico se originan cerca de Cabo Verde, pero la mayoría de los más importantes (un 85%) y devastadores sí comienzan ahí y se puede predecir con una o dos semanas de antelación.