El telescopio espacial James Webb será el sucesor del Hubble, tras haber pasado prácticamente tres décadas explorando el universo desde la órbita terrestre. No obstante, la NASA ha anunciado que tendremos que esperar un poco más para la llegada del James Webb. Su lanzamiento se ha retrasado a 2019.

La NASA, y prácticamente toda la humanidad, tiene grandes esperanzas puestas en el sucesor del Hubble. Este gigantesco telescopio será el encargado de estudiar a fondo los exoplanetas (y sus atmósferas) que las diferentes agencias espaciales han ido descubriendo a lo largo de los últimos años, incluyendo el sistema Trappist–1.

Sin embargo, la agencia estadounidense tardará un poco más en finalizar la construcción del James Webb. Es por esto que han decidido retrasar su lanzamiento a primavera de 2019, aunque la fecha exacta todavía está por definirse. Originalmente, el James Webb iba a ser lanzado al espacio en octubre de 2018.

Según, Thomas Zurbuchen, miembro de la NASA y parte de la misión James Webb:

“Esta decisión no se basa en ningún tipo de problema técnico de hardware o de rendimiento, sino en el hecho de que la integración de los diferentes elementos de la nave espacial está tomando más tiempo del que esperábamos.”

El telescopio Hubble fue puesto en órbita en el año 1990, y se espera que siga activo hasta el 2021, 31 años más tarde. En el caso del James Webb, un telescopio cuyo desarrollo tiene un costo de casi 9.000 millones de dólares, se espera que tenga al menos una vida útil de entre 5 y 10 años, con la posibilidad de extenderse mucho tiempo más, como fue el caso del Hubble.