La Asociación Nacional del Rifle (NRA) de Estados Unidos anunció este jueves su apoyo sobre la propuesta del Congreso estadounidense de elaborar una nueva regulación para los llamados bump stocks , los accesorios que pueden convertir rifles semiautomáticos en armas completamente automáticas y que supuestamente fueron utilizados por el tirador de Las Vegas para causar la mayor masacre jamás registrada en la reciente historia del país.

La declaración es sorprendente, al venir de una organización que tradicionalmente ha retratado cualquier mínimo intento de control de armas como un primer paso para desmontar las libertades consagradas en la Segunda Enmienda de la Constitución, que garantiza el derecho a portar armas. La Casa Blanca también se unió al cambio.

Los dispositivos que permiten convertir un rifle semiautomático en automático deben estar sujetos a regulaciones adicionales”

NRA – Asociación Nacional del Rifle

El autor del tiroteo del domingo en Las Vegas, Stephen Paddock, modificó hasta 12 rifles semiautomáticos con dispositivos en las culatas para poder abrir fuego de manera completamente automática y disparar municiones contra la multitud a un ritmo más rápido. El uso de esos accesorios permitió que el tirador disparara nueve balas por segundo desde la ventana de un hotel.

La NRA dijo que los dispositivos que permiten que los rifles semiautomáticos funcionen como armas de fuego automáticas deberíanestar sujetos a nuevas regulaciones después de que un número creciente de legisladores republicanos abrieran la puerta a aplicar restricciones.

En concreto, la a Asociación Nacional del Rifle pidió a la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos que revisara si “estos dispositivos cumplen con la ley federal”. ”La NRA cree que los dispositivos diseñados para permitir que los rifles semiautomáticos funcionen como rifles totalmente automáticos deben estar sujetos a regulaciones adicionales”, dijo el grupo en un comunicado el jueves.

No obstante, en su línea, la NRA también criticó a los políticos que buscan prohibir las armas, diciendo que hacerlo no impediría un “acto criminal de un loco”.

Durante años, los legisladores republicanos han estado en gran medida en línea con la NRA, que desde hace mucho tiempo se oponía a nuevas restricciones. El tiroteo en Las Vegas, en el que murieron 58 personas, ha traído una nueva atención a las bump stocks, los dispositivos que permiten disparar más rápidamente, y provocó cambios de postura entre los republicanos. Mientras que los demócratas llevan años pidiendo una nueva, y mucho más estricta, legislación sobre armas.

Con el giro de guión de la NRA y los republicanos, que controlan, que controlan ambas cámaras del Congreso, las posibilidades de que llegue esa regulación más estricta, aunque sólo sea para controlar los accesorios bump stocks, son altas.

El presidente del Congreso, Paul Ryan, aseguró a la cadena MSNBC que cambiar la ley es “algo en lo que debemos investigar”. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo que la Casa Blanca quiere comprometerse con el Congreso en el debate sobre los bump stocks. “Le damos la bienvenida”, dijo a los periodistas el jueves. “Queremos ser parte del debate”, añadió.