El terror ha vuelto a Estados Unidos con un trágico tiroteo en un festival al aire libre cerca de un casino de Las Vegas. Se estaba celebrando el “Route 91. Harvest” cuando un hombre se puso a disparar indiscriminadamente a las 22.00 horas desde lo alto de un edificio. Aunque en un primer momento desde los hospitales hablaban de dos muertos y 20 heridos, el sheriff de la Policía Metropolitana de Las Vegas, Joe Lombardo, ha elevado las cifras al afirmar que al menos hay 50 muertos y más de 200 heridos, lo que lo convierte en el tiroteo más grave de la historia de EE.UU.

Lombardo informó en una rueda de prensa que se trata de un número provisional de víctimas. El presunto autor del tiroteo, Stephen Paddock, de 64 años, se suicidó tras cometer la masacre, confirmó hoy la Policía, que sigue investigando el móvil del ataque. Fue hallado en la planta 32 del Mandalay Bay Hotel, desde donde habría efectuado los disparos. En su habitación se encontraron múltiples armas de fuego.

Se trata del tiroteo más mortífero de la historia de EE.UU.

 Sobre él el sheriff sólo dijo que es un “residente local” de Las Vegas que actuó solo, no pertenece a ningún grupo militante y, acerca de sus posibles motivos, aseguró que no saben “cuáles eran sus creencias”. A pesar de ser un lobo solitario, los agentes han detenido a su compañera Marilou Danley, una mujer con rasgos asiáticos, para esclarecer la motivación de la masacre.
Entre los muertos hay varios policías fuera de servicio que asistían al concierto, según Lombardo, y se teme que entre los heridos haya más agentes, porque habían ido en grupo. El recuento de víctimas mortales, el cual la policía enfatizó que era preliminar y provisional, convertiría al ataque en el tiroteo en masa más sangriento de la historia estadounidense, superando a la masacre de 49 personas en una discoteca en Orlando el año pasado.

Los primeros vídeos compartidos por los presentes en el concierto muestran como múltiples ráfagas de disparos sorprendieron a los cerca de 40.000 asistentes. La actuación de Jason Aldean se detuvo después de los primeros tiros y acto seguido la gente empezó a huir presa del pánico o a tirarse en el suelo en busca de protección.

Según recoge la agencia AP, varios testigos han reportado que vieron destellos de fuego procedentes de los pisos superiores del Mandalay Bay Hotel. El sonido, que describieron como disparos automáticos, pusieron fin a la música country que estaba sonando sobre el escenario.

Poco después del tiroteo, la policía ordenó el cierre de una amplia sección del sur del bulevar Las Vegas, que sirve de columna vertebral a la ciudad y es conocido por la sucesión de hoteles y casinos que hay en él, así como varias calles adyacentes de la zona.

Al lugar acudieron inmediatamente decenas de coches policiales, a los que se sumó un equipo de agentes especiales de acción rápida (SWAT) para dar con el autor del ataque. Los heridos fueron trasladados al University Medical Center y el Sunrise Hospital Medical Center.

En algunos vídeos publicados en las redes sociales se pueden escuchar ráfagas de disparos mientras se ve a la gente correr despavorida, de pie preguntándose qué sucede o tirada sobre la hierba protegiéndose de los disparos. El FBI ha pedido que los asistentes al concierto que tengan vídeos del momento del tiroteo se pongan en contacto con las autoridades policiales.

Los heridos fueron trasladados en ambulancias principalmente al Centro Médico de la Universidad y al Sunrise Hospital Medical Center, donde muchos de ellos se encuentran en situación crítica.

Debido al incidente, además del cierre de la zona sur de la ciudad y de una carretera, varios vuelos con destino al aeropuerto internacional de Las Vegas fueron desviados a otras terminales como medida de precaución.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha condenado la masacre y ha expresado sus condolencias a las víctimas. “Mis más cálidas condolencias y compasión para las víctimas y familiares del terrible tiroteo en Las Vegas. ¡Dios os bendiga!”, escribió en su cuenta de Twitter.

”El presidente ha sido informado de la horrible tragedia en Las Vegas. Estamos vigilando la situación de cerca y ofrecemos nuestro total apoyo a las autoridades estatales y locales. Todos los afectados están en nuestros pensamientos y oraciones”, indicó la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en la breve nota.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores español ha comunicado que por el momento no tiene constancia de que haya ciudadanos españoles entre los fallecidos y heridos.