La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) ha asestado un duro golpe a la neutralidad de la red, dejando a los ciudadanos estadounidenses a merced de los proveedores de banda ancha, que ya no están encadenados a una regulación justa. La pregunta es: ¿podrá sobrevivir Internet tal y como lo conocemos?

Más de un centenar de miembros republicanos del Congreso expresaron su apoyo a la derogación de las reglas de la neutralidad de la red en una carta distribuida un día antes de la votación, dando a sus electores, que se oponen mayoritariamente a esta decisión, poco o nada de tiempo para responder. Por su parte, los demócratas se opusieron con vehemencia a la votación y condenaron lo que muchos describen como una toma de poder por parte de las compañías de telecomunicaciones más grandes del país, entre ellas AT&T, Verizon y Comcast.

Dirigida por el presidente republicano de la FCC, Ajit Pai, la votación del jueves es solo el comienzo. La orden de aniquilar la neutralidad de la red tardará un tiempo en entrar en vigor, e incluso en tal caso no está claro cómo de rápido reaccionarán los proveedores de Internet. Se espera que el asunto escale a los tribunales en las próximas semanas, lo que acarreará una disputa de al menos un año. Mientras tanto, los defensores de la neutralidad de la red se preparan para presionar al Congreso para que tome medidas.

El grupo en defensa de las libertades de Internet Fight for the Future explicó a Gizmodo el miércoles que tiene la intención de pedir al Congreso que apruebe una resolución de desaprobación bajo la Ley de Revisión, lo que obligaría a la FCC a anular la orden. Demand Progress y Free Press Action Fund, dos grupos que forman parte de una coalición pro neutralidad de la red aún mas grande, también se han unido al esfuerzo.

Los estadounidenses, mientras tanto, se preguntan qué pasará con Internet y el acceso a todo lo que este proporciona. Han aumentado los temores de que, sin neutralidad de la red, compañías como Verizon busquen manipular el acceso de banda ancha de varias maneras, incluso bloqueando o ralentizando el acceso a ciertos sitios web y servicios. Es necesario más que nunca que el público actúe como vigilante de sus proveedores de Internet ahora que la FCC se ha despojado de esa responsabilidad.

Los expertos que han hablado con Gizmodo sostienen que es poco probable que suceda, a pesar de que la industria haya gastado grandes sumas de dinero para obtener ese poder. A medida que los tribunales revisen la orden de la FCC, los proveedores de Internet podrían desconfiar de tomar cualquier acción inmediata, ya que esto podría dar lugar a que el tribunal emitiera una suspensión que evitase que la orden entrara en vigencia hasta después de que se emitiera un veredicto. Pero no se equivoquen, los proveedores actuarán.

“Tienes que ser terriblemente ingenuo si piensas que han invertido dinero en ejércitos de lobistas durante años para deshacer estas reglas y ahora cambiarán su comportamiento. Me parece un poco loco pensar esto”, explicó a Gizmodo Kurt Walters, director de campaña de Demand Progress.

Que no haya reglas de neutralidad de la red puede causar un daño significativo a las nuevas empresas tecnológicas que desarrollan los servicios online del futuro. En un entorno en el que los proveedores de Internet pueden elegir qué servicios y aplicaciones reciben acceso privilegiado y acelerar el tráfico hacia esos servicios o ralentizar el de sus competidores, los Verizon y Comcast del mundo tendrán siempre la última palabra.

Al mismo tiempo, los proveedores de Internet tendrán el poder de decidir qué voces se escuchan y cuáles se silencian. Esto es particularmente preocupante para los grupos marginados, las comunidades LGBT y las personas de color, que dependen de Internet para llamar la atención sobre sus causas.

Cuando hablamos de cómo los proveedores de Internet pueden extorsionar a ciertos servicios con fines de lucro, la primera compañía que se nos viene a la mente es Netflix. Comcast estaba frenándola en 2014 y al final se vio obligada a pagar tarifas adicionales bajo la amenaza de que la calidad de su transmisión de video se iba a reducir significativamente.

El director de política de Free Press, Matt Wood, quien declaró su intención de demandar a la FCC inmediatamente después de la votación, dijo a Gizmodo que la acción de Comcast había dejado un daño colateral considerable a su paso. “Cuando estaban ralentizando el flujo de entrada a la red, aparentemente lo hicieron para desacelerar Netflix. Pero como mucho tráfico entraba por los mismos puertos, hubo cientos o miles de sitios afectados”, explicó. “Las VPN de la gente quedaron comprometidas porque no estaban funcionando”.

 Wood agregó: “No sé si a los del servicio de atención al cliente se les dijo que engañaran a la gente sobre esto (lo dudo, apuesto a que era su guion estándar) pero Netflix no funcionaba, mi VPN no funcionaba, y cuando yo llamaba a mi proveedor me decían «Bueno, tal vez deberías comprar una conexión más rápida. Tal vez haya un problema con tu velocidad»”.

Wood comparó el problema con el infame escándalo “Bridgegate” del gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie. “El problema fue que cortaron el tráfico que llegaba al puente. Y fue el mismo tipo de problema que tenemos aquí. Se trataba de no permitir que funcionara un camino aparentemente abierto porque el flujo de entrada había sido cortado”.

Si bien el escenario de Netflix es el más citado, es imposible saber lo que planean hoy los proveedores de Internet, según Walters. “Es posible que no te impidan ir a Netflix, tal vez ni siquiera ralenticen tu video de Netflix, pero cambiarán cómo cuenta ese video en tu límite de datos”, dijo. La implicación es que Verizon o AT&T podrían encontrar nuevas formas de priorizar los servicios que les interesan o de los que se benefician directamente.

 Tomemos como ejemplo los recientes intentos de AT&T de comprar Time Warner, una compañía que cuenta con HBO entre sus activos. Sin neutralidad de la red, AT&T podría, hipotéticamente, permitir que sus clientes vieran HBO sin contar ese tráfico en los límites mensuales de datos de sus teléfonos y, por el contrario, los competidores de HBO como Hulu, no obtendrían el mismo trato. Si AT&T acelerase el acceso a HBO, pero llevara a Hulu y a Netflix por el camino más lento, HBO obtendría una ventaja competitiva injusta.

Los republicanos de la FCC han jurado que tales escenarios son meras “profecías fatalistas” promocionadas por liberales locos que odian la libertad y luchan contra la liberalización de las empresas. Argumentan que, debido a que la orden de derogación de la neutralidad de la red obligaría a los proveedores de Internet a ser transparentes con respecto a los cambios en sus servicios, esencialmente no podrían hacer nada incorrecto. Pero, de hecho, independientemente de lo que divulguen los proveedores, la orden legaliza cualquier acción de este tipo que deseen llevar a cabo. Si dentro de dos meses, un proveedor logra adquirir una importante red de noticias, como la CNN, no habrá reglas para evitar que reduzca significativamente la velocidad de transmisión de todos los demás medios con los que compite.

Los abogados que han litigado casos de neutralidad de la red ante el Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos, y otros que han pasado años monitorizando la conducta de los proveedores, dicen que nos preparemos para ver aplicaciones y servicios de Internet obteniendo ventajas considerables en el futuro próximo. Si necesitas un ejemplo del mundo real, acuérdate de Isis (no, no el grupo terrorista, la desaparecida cartera móvil que Verizon, T-Mobile y AT&T presentaron conjuntamente hace casi cinco años mientras bloqueaban el acceso a los aproximadamente 241 millones de usuarios de Google Wallet).

 Otros recuerdan también el antiguo intento de AT&T de bloquear el acceso de los usuarios de iPhone a FaceTime a menos que se “actualizaran” a un plan de datos más costoso. “Hemos visto compañías que decían: «Claro, puedes usar tu conexión de banda ancha en tu teléfono móvil para hablar con otra persona, siempre y cuando también nos pagues los minutos de voz»”, explicó Woods. “«Pero si no nos pagas los minutos de voz que queremos que compres, no puede usar ni la videoconferencia ni otros tipos de aplicaciones de voz que funcionan a través de la conexión de banda ancha»”.

También está Verizon, que recibió una multa de 1,25 millones de dólaresen 2012 por bloquear las aplicaciones de anclaje de red, puesto que permitían a los consumidores evitar su ridícula tarifa de $20 por mes.

Estos incidentes son ejemplos claros de por qué la FCC miente cuando promete que los proveedores de Internet no harán todo lo malo que han estado haciendo durante años. Pero lo cierto es que muchas de las inquietudes planteadas por estos ejemplos están desactualizadas. Son las aplicaciones y los servicios del futuro, aquellos que están siendo desarrollados en este momento por las mentes más brillantes y jóvenes de nuestra generación, los que resultarán más afectados. Realmente no sabemos cuáles serán las ramificaciones de la decisión de la FCC, ni tampoco lo sabe la FCC. En muchos casos, las consecuencias podrían quedar ocultas a los consumidores, y afectarnos de maneras que solo los proveedores en sí conocerán.

 Ahora, algunas de las corporaciones más poderosas que ha producido Estados Unidos están a cargo de decidir a qué información debe tener acceso y qué servicios se beneficiarán más de su infraestructura. Y todo lo que tenemos es un funcionario del gobierno que solía trabajar para una de esas compañías prometiéndonos que no sucederá nada malo.

Pero, en más de un sentido, incluso Ajit Pai es una mera herramienta. Si quieres saber quién es el auténtico responsable, consulta a tus representantes en el Congreso. Analiza esta lista de legisladores republicanos que apoyaron ciegamente la decisión (a diferencia de este tipo que nos instó a todos a tomarnos un momento y dejar que nuestro representante debidamente elegido debata abiertamente este tema para que lo vea todo el público). Grapa esa lista a tu tarjeta de votante, y la próxima vez que te pidan que elijas a alguien para que te represente en el Congreso, no olvides quién vendió Internet al mejor postor.