Ingresar y cursar una carrera universitaria es parte de los cánones impuestos por la sociedad para poder “salir adelante” y progresar económicamente, sin embargo, muchos jóvenes al salir del bachillerato optan por realizar cursos técnicos.

 La situación económica, la falta de orientación y el poco interés en cursar una carrera universitaria podrían ser algunas de las razones que llevan a los jóvenes a tomar la decisión de realizar cursos técnicos en vez de ir a la universidad. Otros motivos por los que muchos estudiantes se quedan siendo bachilleres es tener obligaciones que le exigen trabajar para producir dinero. También se da el caso de que el joven no tiene claro lo que quiere en la vida.

Según Rosalía Peña, psicóloga y directora de la Dirección de Orientación Profesional de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), lo principal y realmente importante es que los jóvenes aprendan un oficio y se esfuercen en ser buenos en lo que decidan ser, ya sea al elegir una carrera universitaria o técnica. “Lo importante es que el joven aprenda algo para vivir y que sea bueno en ello”, externa.

Añade que al fín y al cabo lo que se busca es aprender algo, poner eso en práctica, hacer un trabajo de calidad y cobrar por ello. Esos serían los puntos focales en cualquier oficio al que se dedique una persona.

Aprendizaje individual
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Rosalía Peña resalta que toda persona debe tener un proyecto de vida y asumir de manera clara lo que desea ser y hacer, tomando en cuenta sus capacidades, ambiente y situación económica que lo rodea.

Rocío de Prato, directora del Instituto de Capacitación Dominicano (ICD), asegura que la preparación en competencia, la cual consiste en saber poner en práctica lo aprendido, es la que exigen los nuevos tiempos.

Un ‘no’ al de 8:00 a 5:00
Insertarse al mercado laboral era la prioridad de George Corporán Rosado, de 26 años para luego continuar Publicidad, carrera universitaria que había parado por falta de ayuda económica. Realizó varios cursos entre ellos: Operador postprensa, diseñador gráfico, auxiliar de artes gráficas, flexgrafo y fotógrafo para diseño gráfico, entre otros.

Todo esto le ha permitido establecer su propio negocio, un centro de diseño e impresión de todo tipo. Corporán explica que a pesar de las dificultades y los malos momentos, agradece haber realizado cursos técnicos, porque es dueño de su horario y negocio. Añade que aunque al principio dudaban de él demostró que con valentía, dedicación y empeñó se puede. “No ir a la universidad no es una excusa para no capacitarte. Ser profesional no es tener un título universitario, es prepararse y practicar diariamente un oficio o función”, dice. Siendo técnico o universitario como quiera hay que cumplir un ‘de 8:00 a 5:00’.

De su lado, al terminar el bachillerato Endry Florián decidió realizar varios cursos técnicos por vocación, entre ellos: Auxiliar de contabilidad, cajera bancaria, contabilidad fiscal e informática, con el objetivo de integrarse rápidamente al mundo laboral. Comenta que una de las ventajas de estos cursos es que se puede conseguir trabajo mucho más rápido, ya que las empresas entienden que disminuyen gastos contratando técnicos que pueden realizar el mismo trabajo que los profesionales. Esto además favorece  adquirir experiencia a corta edad, lo que permite tener mejores oportunidades en el futuro. “Gracias a los cursos técnicos he obtenido un sinnúmero de conocimientos que me han ayudado a desarrollarme en el ámbito laboral”.

Otro caso muy común es el de Nixzoris Corporán Méndez, quien a sus 17 años, por situaciones económicas no pudo ingresar a la universidad y se vio obligado a “saltar” a la calle a trabajar. Realizó una carrera técnica en refrigeración que le permitió salir adelante y ser el sostén de su familia. “Yo necesitaba una carrera técnica, para tener un desempeño y desenvolvimiento en la calle, y poder adquirir beneficios económico propios”, expresa.

Comenta que esta carrera le ha brindado muchas oportunidades hasta el día de hoy. Es su fuente de sustento. Sin embargo, recomienda y hace un llamado a la juventud a que vaya a la universidad y realice una carrera universitaria. “El conocimiento nunca se termina, siempre hay algo más para allá que tú puedes aprender”.

En ocasiones ocurre que una persona ejerce un oficio y hace partícipe a un familiar para salir juntos adelante. Jonathan Pérez y Denin Patricio Pérez (primos) de aproximadamente 28 años cada uno, ambos trabajan juntos gracias a los cursos que han realizado, lo que le ha permitido generar ingresos para mantenerse.

Jonathan realza que decidió desempeñarse en el área técnica para poder trabajar a la brevedad posible como técnico de refrigeración y electricidad, no obstante, está estudiando Ingeniería eléctrica por motivación y deseos de superación.

Mientras que, su primo Patricio externa que eligió realizar estos cursos para tener un mejor desarrollo en cuanto a las prácticas técnicas y adquirir un mejor futuro. Se desempeña como técnico en Mercadeo y electricidad básica, sin embargo, no se limita y está cursando Derecho, como carrera universitaria.

((Entidades
Opciones técnicas

ï Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep)
ï Centro de Tecnología Universal (CENTU)
ï Centro de Estudios José Reyes
ï Centro de Estudios Tecnológico Avanzado (Cenatec)
ï Instituto Técnico Salesiano
ï Instituto Técnico Superior Comunitario
ï Instituto Técnico Superior Mercy Jacquez (Itesumj)
ï Instituto de Capacitación Dominicano (ICD)