Resulta que tu historial de búsqueda no es tan privado como creías, incluso si te has tomado la molestia de abrir una nueva ventana para navegar en modo incógnito. Todos tus movimientos online, tus pasos por cada URL, pueden ponerse a la venta en la web. La mayoría de los compradores suelen emplear esos datos para realizar estudios de mercado, pero también podrían utilizarlos con propósitos menos nobles.

El periodista Svea Eckert, junto con un científico de datos, se propusieron investigar qué datos específicos de usuarios de Internet les era posible comprar. Descubrieron que muchísimos.

Crearon una empresa de marketing falsa, con una página web “oficial” con un portal interno de empleo. Se las ingeniaron así para comprar información —en específico, historiales de búsqueda— con la coartada de que la necesitaban para entrenar a una plataforma de inteligencia artificial capaz de revolucionar el mundo del marketing. Según informa The Guardian, el dúo presentó los resultados de su proyecto en DefCon, una conferencia de hackers en las Vegas.

Lo que ambos compraron fue el historial de búsqueda anónimo de tres millones de alemanes. Algunos historiales poseían solo unos cuantos URL, pero otros mostraban el historial completo (incluyendo, cómo no, pornografía). Lo sorprendente es que no tuvieron que comprar la información, sino que un data broker (o corredor de datos) se las dio completamente gratis. Sin embargo, estos datos supuestamente anónimos revelaban información que nos llevaba a la identidad de sus usuarios en pocos y rápidos pasos.

¿Cómo es eso posible?

En realidad, resulta bastante obvio una vez que nos lo explican. Por ejemplo, si revisas tu página de Twitter analytics, estás dando una pista contundente de que eres la persona detrás de la navegación “anónima”, puesto que esa es una página a la que únicamente tú puedes acceder. El mismo procedimiento se aplica para una página alemana llamada Xing.

No todos los casos son así de sencillos: algunos son un poco más difíciles (pero solo un poco más). Ponte a pensar en toda gente que trabaja contigo en la misma empresa y está viendo, por ejemplo, una página interna de Recursos Humanos. De ese grupo, filtra cuántos podrían estar en tu grupo de NextDoor. Son pocos, ¿no? Si filtras un grupo determinado con los URL adecuados será sencillo encontrar al usuario de la data.

Los datos empleados para este estudio provinieron de usuarios en Alemania, principalmente de aquellos que utilizaron una extensión en su buscador. Esta establece abiertamente, en sus términos de uso, que vende sus datos de navegación.

En conclusión, si quieres conservar la privacidad de tus búsquedas en la web, nunca permitas que nadie disponga de esos datos. Recuerda que, aunque navegues de manera anónima, son altas las probabilidades de que puedan rastrearte. Finalmente, si necesitas ayuda para navegar anónimamente, puedes revisar aquí algunos consejos que te mantendrán a ti, y a tus datos, completamente a salvo.