El yerno y uno de los principales consejeros del presidente estadounidense Donald Trump, Jared Kushner, que es consejero de la Casa Blanca (cuyas misiones van desde la búsqueda de la paz en Medio Oriente a la lucha contra las drogas en Estados Unidos) estuvo inscripto desde 2009 como “mujer” para votar, según los registros electorales del estado de Nueva York, dato que fue detectado por American Bridge, una organización civil relacionada con el Partido Demócrata que se dedica a auditar a los republicanos y sus acciones.

El joven asesor presidencial “ni siquiera es capaz de completar los documentos más elementales sin arruinarlos”, sostiene Brad Bainum, el vocero de American Bridge, el grupo de investigación que descubrió el error en la ficha electoral de Kushner.

“Es un misterio” cómo Jared Kushner, uno de los ideólogos de la estrategia actual de la Casa Blanca para resolver el conflicto árabe-israelí, podrá “traer paz al Medio Oriente”, agregó.

Por otra parte, antes de 2009, el perfil de elector de Kushner en Nueva Jersey indicaba su género como “desconocido”, según el sitio de información The Hill.

Los despistes parecen ser una constante en Kushner, un magnate inmobiliario de 36 años que carece de experiencia política, pero acumula un enorme poder en la trastienda de la Casa Blanca, basado en su casamiento con la hija predilecta del actual presidente, Ivanka Trump.

Los errores de Kushner no son nuevos para los estadounidenses.

Antes de entrar al gobierno, el joven millonario omitió datos sobre sus contactos con funcionarios extranjeros en su formulario para recibir acceso a la información confidencial del Ejecutivo, lo que atribuyó a un error de un asistente y al apuro.

No obstante, la oposición demócrata sospecha que Kushner intentó ocultar algo, por ejemplo sus conversaciones con el entonces embajador ruso y el vínculo entre la campaña de Trump y el Kremlin durante el año pasado.

Además, en enero pasado, el diario Washington Post había informado que Kushner estuvo registrado al mismo tiempo en los padrones electorales de dos Estados durante las elecciones presidenciales de 2016.

Y los presuntos errores no cesan.

Hace algunos días, el marido de Ivanka Trump fue acusado de hacer lo mismo que los republicanos utilizaron para atacar la campaña presidencial de Hillary Clinton: usar su dirección de correo electrónico personal para comunicarse con otros funcionarios de gobierno, cuando debería haber utilizado el servicio resguardado de la Casa Blanca.