Con el precio al que están los neumáticos, no se puede culpar a nadie por querer buscar la mejor oferta. Sin embargo, la operación siempre nos deja con la misma pregunta: ¿realmente hay tanta diferencia entre un neumático caro y uno barato? Sí que la hay, pero depende de la conducción.

En Tyre Reviews han publicado un interesante vídeo grabado en circuito cerrado en el que comparan dos juegos de neumáticos en el mismo automóvil, un Mercedes-AMG C63. En primer lugar prueban unos neumáticos Continental SportContact 6s. Se trata de unos cauchos de alto rendimiento deportivo que cuestan 145 euros cada uno. En segundo lugar prueban unos neumáticos Rotalla RU01 S-Paces que cuestan alrededor de 50 euros.

 A velocidad moderada y sobre asfalto seco no hay tanta diferencia. Los problemas comienzan a surgir sobre carretera mojada y a más velocidad. Los neumáticos baratos muestran un agarre mucho peor, tanto a la hora de girar bruscamente, como en las frenadas. El coche derrapa en las curvas y el ABS salta continuamente para tratar de compensar el planeo sobre el agua y los derrapes. la conducción es cualquier cosa menos divertida.

A la hora de frenar sobre mojado, los neumáticos baratos son un 5% menos eficientes. Parece poco, pero puede ser la diferencia entre evitar una colisión o no. En suelo seco, el peor problema es que los neumáticos baratos perjudican el equilibrio entre las ruedas y hacen que el automóvil sea más difícil de controlar, y la conducción sea más tensa.

 El veredicto es definitivo. Si te gusta la conducción deportiva o te preocupa la seguridad en climas lluviosos, los neumáticos de bajo presupuesto no merecen la pena. Si tu presupuesto es limitado, mejor limita la velocidad y no hagas maniobras bruscas.